En Enguera, el centro histórico protegido conserva en sus fachadas la memoria del pueblo. Sobre uno de esos frentes se plantea ERA: un proyecto de intervención integral que demuele por completo el edificio existente y conserva únicamente su fachada original, testigo del lugar.
Sobre esa preexistencia se proyecta un nuevo edificio de carácter público que alberga diferentes usos municipales: una sala de conferencias, un espacio destinado a la juventud y áreas de oficinas para el Ayuntamiento.
