La vivienda se organiza en dos ámbitos diferenciados: la zona de día, abierta al sur y vinculada a la piscina, integra cocina y salón-comedor en un espacio continuo que se extiende hacia el exterior; y la zona de noche, más recogida, que alberga los dormitorios y baños.
La arquitectura se resuelve como un volumen único, donde la cubierta mantiene su uso como terraza accesible, reforzando la relación con el entorno y las vistas al mar.
